Amaxofobia o miedo a conducir

amaxofobia o miedo a conducir

La Amaxofobia o miedo a conducir puede producirse con más frecuencia de la que podemos imaginar en conductores y transportistas, por este motivo, en el artículo trataremos qué es la amaxofobia, qué causas y síntomas puede causarte y cómo superarla.

¿Qué es la Amaxofobia o el miedo a conducir?

“Amaxofobia”, del griego amazon “carruaje” y phobos “temor”. Se describe como el miedo a conducir, algo bastante frecuente pero muy poco estudiado.

En España, se calcula que aproximadamente el 22% de los conductores presenta niveles elevados de ansiedad durante la conducción.

En un estudio de la Universidad Autónoma de Madrid de 565 conductores españoles (54,7% mujeres). El 27,7% de los conductores informaron de la presencia de experiencias propias de la amaxofobia, siendo más frecuente en personas que obtuvieron el permiso a una edad más avanzada.

La conducción es una actividad compleja que conlleva cierto riesgo, al cual puede aumentar en determinadas situaciones, por lo que ciertos niveles de activación son adaptativos para ayudarnos a permanecer alerta.

Sin embargo, el miedo o la ansiedad que experimenta una persona con amaxofobia destaca por ser un miedo irracional, desadaptativo y desproporcionado respecto al peligro real; dificultando la conducción y afectando al bienestar psicológico, social y laboral.

Una variable que parece estar relacionada con este fenómeno es la edad a la que se comienza a conducir: las personas con este trastorno tienden a comenzar a conducir más tarde que las personas sin amaxofobia. Incluso también puedes llegar a sufrir este miedo yendo de pasajero.

¿Qué síntomas causa la Amaxofobia?

La amaxofobia conlleva comportamientos y factores fisiológicos de la ansiedad que puede experimentar una persona ante una situación relacionada con la conducción.

Algunas de las sensaciones que puede experimentar la persona son: angustia, pesadillas, sudoración en las manos, tensión muscular, hiperventilación, temblor, taquicardia, pensamientos irracionales, imágenes de accidentes. 

Causas de la Amaxofobia

Las circunstancias susceptibles a ser desencadenantes de un episodio de amaxofobia y desencadenar ataques de pánico, pueden ser:

  • Tipo de vía (autopista, urbana, rural, desconocida)
  • Condiciones meteorológicas (niebla, lluvia, nieve, viento fuerte)
  • Circunstancias de tráfico (tráfico, carretera vacía…)
  • Tipos de vehículos (prestados, con poca potencia, grandes o pequeños, con o sin marchas)
  • Acompañantes (sin compañía, con niños, adultos)
  • Kilómetros recorridos

*Sufrir un accidente de tráfico previo no es condición necesaria ni suficiente para desarrollar amaxofobia. No existe una mayor frecuencia de este miedo en las personas que tuvieron experiencias traumáticas en seguridad vial.

Cómo superar la amaxofobia:

Para superar el miedo a conducir, debemos aceptar que tenemos ansiedad en la carretera o miedo a la conducción.

Pedimos ayuda al psicólogo, existen autoescuelas especializadas que colaboran con psicólogos.

Aprender técnicas de relajación, meditación y usarlas al empezar a conducir.

Los pensamientos negativos y de evitación de la conducción van a empeorar el problema. Cuanto más se retrase el coger el vehículo peor.

Técnicas de control mental y visualización donde cada vez nos encontremos más cómodos. Afrontación progresiva.

Hay ayudas en Realidad Virtual, como gafas de realidad virtual para practicar la exposición.

Tratamiento para la Amaxofobia:

La terapia cognitivo conductual es la que ha demostrado eficacia en la amaxofobia.

El tratamiento depende de los desencadenantes y la existencia de otros trastornos.

Es decir, no es el mismo tratamiento cuando la amaxofobia proviene de un accidente previo, o va acompañada con otros trastornos fóbicos o de ansiedad fuera del entorno de la conducción.

Nuevas herramientas como la realidad virtual pueden ayudar a iniciar la etapa de exposición gradual a la conducción y la práctica ante eventos adversos.